Síndrome de Diógenes y silogomanía: ¿cómo identificar y tratar?

¿Cómo identificar y tratar el síndrome de Diógenes? El síndrome de Diógenes es un síndrome que puede ser causado por múltiples patologías. Ven a descubrir los síntomas que la componen y cómo se gestiona. En resumen, es un conjunto de síntomas que pueden ser generados por varios tipos de enfermedades.

Cómo ayudar a alguien con el síndrome de Diógenes

Qué síntomas presenta esta enfermedad

El síndrome de Diógenes es una enfermedad caracterizada por:

  • Tendencia a acumular objetos (silogomanía). Estos objetos se acumulan en el hogar del paciente hasta talpunto que pueden desordenar toda la casa, dejando muy poco espacio para la vida diaria. Los objetos acumulados son sistemáticamente inútiles, obsoletos o incluso estropeados, y no hay ninguna razón lógica para su acumulación.
  • Descuido de la higiene personal y del hogar (negligencia)
  • Negación del trastorno
  • Retraimiento, aislamiento
  • Rechazo de cualquier ayuda o intervención exterior

Estos síntomas no necesariamente están todos presentes y varían mucho según la causa del síndrome de Diógenes.

La silogomanía tiene que ver con el acaparamiento, mientras que Diógenes tiene que ver con la falta de higiene. Sin embargo, estos dos términos se ven a menudo juntos en la práctica, ya que el acaparamiento está siempre en el contexto de una pérdida de higiene.

¿Cuáles son las causas?

Las enfermedades más comunes (lista no exhaustiva) que causan el síndrome de Diógenes son:

  • Trastorno obsesivo compulsivo (TOC)
  • Psicosis
  • Trastornos neurológicos emergentes (demencia, síndrome de Korsakoff, tumores)
  • Depresión
  • Aislamiento extremo (hikikomori)

En todos los casos, el síndrome de Diógenes debe remitirse a un médico porque el pronóstico del síndrome es el mismo que el de la enfermedad original.

Si la causa es psiquiátrica, hay que acudir a un psiquiatra, que organizará la estrategia terapéutica.

Si la causa es neurológica, hay que acudir a un neurólogo, que orquestará el tratamiento.

Por todo ello, es necesario ante todo acudir a un médico de cabecera.

Qué complicaciones produce

El síndrome de Diógenes puede dar lugar a complicaciones que pueden ser graves:

  • Debido a la acumulación de objetos (silogomanía): riesgo de incendio, insalubridad de la vivienda (ratones, cucarachas), vecinos molestos.
  • Debido a la falta de higiene: enfermedades de la piel.

En casos de Silogomanía: ¿qué hacer?

El médico de cabecera debe ser el primer punto de contacto. Si la causa no es neurológica, se debe consultar a un psiquiatra.

La dificultad estriba en que el enfermo suele rechazar toda ayuda. Si la persona está de acuerdo con la consulta, es obviamente la mejor solución. El tratamiento de la causa será necesario, así como el apoyo social. Dependiendo de la patología de origen, el síndrome de Diógenes puede ser objeto de un tratamiento conductual.

Uno puede entonces:

  • Llamar al centro médico y psicológico (CMP) del lugar de residencia para informar de la situación.
  • Si la situación es urgente o pone en peligro al vecindario (riesgo de incendio o insalubridad), se debe informar al ayuntamiento.

En cualquier caso, nunca hay que quedarse solo con este problema, que puede deberse a una enfermedad que a menudo se puede tratar. Las personas con el síndrome de Diógenes no lo hacen a propósito y no son malintencionadas. Necesitan ayuda pero no siempre son capaces de pedirla.

¿Cómo ayudar a alguien con el síndrome de Diógenes?

¿Está usted afectado por esta situación como amigo, familiar o vecino? En primer lugar, notifique al propietario o al gestor de la copropiedad. Informar de la situación al servicio social del ayuntamiento.

Si conoces al médico de la persona, infórmale. «Ponte también en contacto con el centro médico y psicológico (CMP) más cercano para que un equipo médico acuda a evaluar el estado psicológico de la persona y alerte a las autoridades competentes», aconseja Edureka. A continuación, la persona será remitida a un psiquiatra o a un neurólogo si es necesario.

Por último, no te rindas demasiado rápido ante alguien que rechaza tu ayuda. Su intromisión puede ser tomada a mal, pero no deje de esforzarse por ello», insiste el psiquiatra. Aunque la persona esté alterada en ese momento, es mejor provocar una oleada emocional que no intervenir. Sacarlos de la situación es bueno para ellos, y puede que se den cuenta de ello más adelante. No se trata de mala voluntad ni de malicia. En este momento, esta persona simplemente no está en condiciones de buscar la ayuda que necesita.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.